Saturday

Siria: Tristeza de huerfanías

Tantas huellas perdidas
en un territorio que olvidó soñar.
Y si fuera mi hermana, mi hijo, mi madre,
un primo, una tía, un amigo,
si fuese el mismo Dios...
Tengo una herida que no cesa
de impotencia y decepción.



Enséñame a vivirte

No vivo la vida que soñé
No he logrado asirme
Y así van años estrellada en piedras
que se vanaglorian sobre mi lápida de sueños
No era así la vida que imaginaba
Un cuerpo que despide olor a grasa y azúcar de pena
Un futuro que se ve tan incierto
y cien años de estudio que no sirvieron de nada
Cómo ser profesora de quien no quiere aprender
Vida, enséñame a  vivirte
o si no, calla al dragón apasionado que ya no sabe existir de otra manera, 
sino evocando la Edad Media.