Saturday

Leyenda rota



Llevo un cuerpo atado a una  leyenda rota.
Llevo una maleta donde ya no aparecen unicornios, ni Tristanes ni elixires de amor.
Ya no hay bosques de encuentro, ni siquiera despedidas.
Ni siquiera una nube que contemple el dolor.
La poesía me raptó la vida,
pero era ya tarde cuando el libro se cerró. 


1 comment:

Anonymous said...

Han pasado muchos años, a veces te busco en la red para saber algo de ti. Siempre recuerdo nuestras conversaciones, siempre recuerdo que te herí y nunca hubo espacio para curar las heridas. Quiero que sepas que tu voz me acompaña todos los días, aunque sea difícil de creer.
Te envío un gran abrazo.
Hagen.